Alojamiento: Alquileres de Temporada.El problema más común con el que suelen encontrarse las personas que alquilan un inmueble durante el periodo estival es que la casa no tenga las características que se habían acordado, por ejemplo, que no esté situada en primera línea de playa, o no esté amueblada, o no cuente con los servicios esenciales, tal y como se había ofrecido al consumidor. En este punto es importante comprobar que las cláusulas del contrato sean claras para evitar futuros problemas. El arrendatario tiene la posibilidad de rescindir el contrato y/o de solicitar una indemnización por daños y perjuicios. Otro problema que puede surgir es que en vísperas del inicio de las vacaciones y, por tanto, del inicio del perodo de arrendamiento, el arrendador anule el contrato sin ofrecer alternativas razonables. También en este caso el arrendador puede solicitar una indemnización por daños y perjuicios. Páginas relacionadas:Fraudes relacionados con la multipropiedad |