Madrid, 17 de mayo de 2004 El Juzgado de Primera Instancia número 5 de Madrid ha dictaminado una sentencia que obliga solidariamente a la compañía aérea Air France y a la agencia Marsans a indemnizar con 3.698'50 euros más costas e intereses a un matrimonio que sufrió cancelación de vuelo y pérdida de equipaje. La Asociación para la Defensa del Turismo ( ASDETOUR ) fue la entidad que representó a los viajeros, y a la vista del resultado de la sentencia, anima a los turistas a que reclamen sus derechos cuando sufran daños materiales y/o morales derivados del incumplimiento de las condiciones del contrato con cualquier empresa turística.
La pareja viajó en enero de 2003 a Euro Disney París con su hija de siete años. Contrataron un viaje combinado con Marsans. Cuando se disponían a volver a Madrid, Air France anunció la cancelación del vuelo una vez habían sido facturadas sus maletas. La aerolínea pagó un hotel de ínfima categoría a los turistas sin darles posibilidad de llevarse consigo su equipaje. A las 5 de la madrugada, los viajeros abandonaron el hotel para coger otro vuelo por indicación de la compañía, que sin embargo no les proporcionó transporte para trasladarse al aeropuerto. Cuando regresaron a Madrid, con quince horas de retraso respecto a la hora a la que tenían derecho a volar, se encontraron con la desagradable sorpresa de que sus maletas no aparecían en Barajas. Tuvieron que esperar una semana para recuperarlas. En su equipaje llevaban enseres básicos, por lo que tuvieron que pedir un día libre en el trabajo, a cuenta de sus vacaciones, para poder comprar los artículos imprescindibles para salir del paso. Por todo ello, el juez ha determinado que se les debe recompensar en concepto de los daños materiales y morales.
La indemnización que el juez determinó para los demandantes en concepto de daños morales por haber visto perturbadas sus vacaciones asciende a 1.500 euros. Asimismo, el resto de la cuantía obedece a gastos materiales, como la compra de enseres básicos. Asdetour considera un éxito que se pague esa cantidad para recompensar los daños morales, que sin duda se producen cuando se incumple el contrato de un viaje.
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